SAMADHI no es un libro para entender. Es una invitación a observar.
A través de preguntas simples y espacios de silencio, estas páginas acompañan al lector desde aquello que vive, siente y elige hacia algo más íntimo: quien está observando.
No ofrece respuestas que debas aceptar. No intenta convencerte de nada.
Poco a poco, la mirada cambia de dirección. Lo observado deja de ser lo único importante y aparece una pregunta distinta:
¿Quién observa?
Tal vez la respuesta no esté en estas páginas.
Tal vez nunca lo estuvo.
No quiero que me creas.
Solo vívelo.