Aquello que parece caos puede ser la vida reorganizándose.
Las piezas se mueven, las formas cambian y lo conocido pierde su lugar. Desde cerca parece desorden. Desde otra mirada comienza a aparecer el dibujo.
El Caos invita a observar ese movimiento y descubrir algo profundo:
Para que haya perfección, tiene que haber caos.
Porque quizás la perfección jamás estuvo en que todo permaneciera en su lugar.
Quizás estaba en cómo cada cosa encontró su lugar.
SAMADHI